Generalidades

Se considera como cirugía bariátrica a todo procedimiento quirúrgico cuya finalidad es la pérdida sostenida del exceso de peso con la consecuente mejoría o curación de las enfermedades asociadas a la obesidad

El tratamiento dietético junto a modificaciones del estilo de vida, ejercicio y terapia conductual, así como el tratamiento coadyuvante con fármacos, como sibutramina y orlistat, consiguen pérdidas de peso alrededor del 10% a medio plazo, que sin duda contribuyen a mejorar algunas de las comorbilidades asociadas a la obesidad. Sin embargo a largo plazo estos tratamientos pueden tener resultados desalentadores en sujetos con obesidad mórbida, pues prácticamente la totalidad de los que han intentado perder peso vuelve a recuperarlo en un plazo inferior a 5 años. Debido a los fallos en el tratamiento dietético y la limitada eficacia de los tratamientos farmacológicos en estas situaciones, se han buscado alternativas terapéuticas capaces de reducir las comorbilidades severas asociadas a la obesidad. Hasta ahora, la cirugía bariátrica es el único tratamiento que puede mejorar estas expectativas a largo plazo (> 5 años) en pacientes con obesidad mórbida.

Indicaciones

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Los criterios de selección de pacientes con obesidad mórbida candidatos a cirugía bariátrica, establecidos en consenso, tanto por la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica, como por la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad, son los siguientes, aunque señalamos la importancia de individualizar cada caso.

  • Edad 18-60 años
  • Índice de masa corporal mayor de 40 kg/m2 o de 35 kg/m2 con comorbilidades mayores asociadas, susceptible de mejorar tras la pérdida ponderal
  • Desde febrero 2011, la FDA aprueba la Banda Gástrica para IMC > 30 kg/m2 y enfermedades asociadas
  • Evolución de la obesidad mórbida mayor 5 años
  • Fracasos continuados a tratamientos convencionales supervisados
  • Ausencia de trastornos endocrinos que sean causa de la obesidad mórbida
  • Estabilidad psicológica: ausencia de abuso de alcohol o drogas y ausencia de alteraciones psiquiátricas mayores (esquizofrenia, psicosis), retraso mental, trastornos del comportamiento alimentario (bulimia nerviosa)
  • Capacidad para comprender los mecanismos por los que se pierde peso con la cirugía y entender que no siempre se alcanzan buenos resultados
  • Comprender que el objetivo de la cirugía no es alcanzar el peso ideal
  • Compromiso de adhesión a las normas de seguimiento tras la cirugía
  • Consentimiento informado después de haber recibido toda la información necesaria (oral y escrita)
  • Las mujeres en edad fértil deberían evitar la gestación al menos durante el primer año poscirugía

Otras indicaciones actualmente discutidas serían pacientes con comorbilidades y un índice de masa corporal entre 30 y 35, pacientes adolescentes y mayores de 60 años.

Preparación del paciente

La evaluación del paciente con obesidad mórbida debe ser contemplada desde una vertiente multidisciplinar que incluya endocrinólogos, cirujanos, nutricionistas, anestesistas, psicólogos y psiquiatras, neumólogos, gastroenterólogos, radiólogos, educadores y cuantos otros especialistas se considere necesario, en función de la patología asociada que presente el paciente.

El perfil analítico preoperatorio debe permitir a la vez la valoración preanestésica y disponer de datos de referencia para el control posoperatorio, en especial de algunas vitaminas y minerales. Las pruebas complementarias mínimas y otras opcionales que pueden resultar de interés para el seguimiento son:

  • Hematometría completa, estudio de coagulación
  • Bioquímica básica, que incluya glucemia, perfil lipídico y hepático, función renal, iones, proteína C reactiva
  • Vitaminas: ácido fólico, vitamina B12, vitaminas liposolubles (retinol, vitamina D, vitamina E, carotenos)
  • Minerales: calcio, fósforo, hierro, ferritina, magnesio, zinc
  • Serología de hepatitis B y C
  • Detección de Helicobacter pylori (anticuerpos, test de aliento, gastroscopia), si la técnica quirúrgica implica exclusión gástrica
  • Radiografía de tórax
  • Electrocardiograma
  • Estudio gastroduodenal: serie radiológica. Opcionalmente gastroscopia, pHmetría y manometría esofágicas para descartar hernia de hiato, reflujo gastroesofágico o infección por Helicobacter pylori
  • Ecografía abdominal
  • Pruebas funcionales respiratorias: espirometría y gasometría
  • Estudio polisomnográfico y oximetría de 24 horas
  • Hormonas: tiroideas, insulina, paratohormona
  • Interconsultas: Psiquiatría y Anestesia, e individualmente según las comorbilidades asociadas
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Complicaciones

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Tempranas (7 días)

  • Dehiscencia de sutura (fuga, fistulas, leak)
  • Infección de herida
  • Absceso intraabdominal
  • Oclusión intestinal
  • Hemorragia Digestiva
  • Rotura del Bazo
  • Neumonía
  • Trombo embolismo pulmonar
  • Infección urinaria
  • Complicaciones anestésicas
  • Defunción

Tardías

  • Estenosis
  • Fistula gastro-gástrica
  • Ulcera anastomótica
  • Colelitiasis
  • Eventración
  • Vómitos
  • Diarreas
  • Dumping
  • Mal absorción
  • Malnutrición
  • Ganancia de peso

Todo procedimiento quirúrgico tiene riesgo de complicación, sin embargo, las tasas de aparición de las mismas son mínimas y varían según las distintas opciones de cirugía. Es importante discutir las mismas con su cirujano y las medidas a tomar para disminuirlas.